Sinceramente
creo que el mundo no se va a acabar este 21 de diciembre, aún así, debo decir
que dada mi condición nerviosa, paranoica e hipocondríaca, de vez en cuando,
cuando lo pienso, se me acelera un poco el corazón...¿y si resulta que sí se
acaba?... ¿cómo? Un asteroide , un planeta impactando sobre la tierra, el Sol lanzando una llama que nos achicharre...
A mí el día 21 me operan. Una operación sin importancia pero
¡joder! ¿no hay más días en el calendario? He cambiado la fecha de esta
operación tres veces y mira tú qué casualidad que toca el día 21, ¡de esto los
mayas no tenían ni idea!
Total que con tanto revuelo ¡no sé qué hacer! Por una parte
pienso: lo mejor será vivir estos días a tope, "por si a caso", pero
a la vez me da palo planear mi final. ¿Es mejor saber el día de tu muerte o que
te pille de improvisto? Yo no lo tengo claro...
Otra opción puede ser que el mundo no se acabe pero que pase
"algo" y vivamos todos en el mismo planeta pero en dos dimensiones
diferentes, ¿me explico? Yo creo que quiero y puedo saltar a otra dimensión, el
famoso salto de conciencia si queréis, pero entonces, ¿podré comunicarme con
los otros? Porque no todo el mundo saltará, habrá algunos que lo hagan más
tarde o quizás nunca, eso depende de lo cazurro que uno sea, y entonces ¿¡QUÉ!?
Yo tengo fe en que los "whatsaaps" lleguen y no
entiendan de clases, ya no sociales si no de conciencia...bueno, quizás los del
salto no necesiten whatsaap y con la mente ya valga.
He descubierto que existe la "cosmofobia". Como no tenemos bastante con lo de a pie pues nada, a ampliar fronteras...
A mí esto del 21 me trae de cabeza.
ps: Como es la vida ¿verdad? Pues resulta que en el pasillo de casa tenemos cosas colgadas y como están allí desde "siempre" pues ni caso...vaya que ni las veo...Total que tengo un calendario maya precioso procedente de México de hace mucho tiempo, enviado por algún familiar. ¡Toma ya! 