Nos movimos a Tissamaharama, coger las bicicletas para recorrer los alrededores i disfrutar de sus campos de arroz, lagos, dagobas...ha sido genial, aunque un poco matador a pleno sol. También nos encontramos cerca del parque nacional de Yala y conseguir de una vez por todas hacer el safari; no era nuestra primera opción pero al final nos decantamos por ella.
Nos levantamos de madrugada, cogimos el jeep y nos dirigimos al parque, no éramos los únicos, el negocio da dinero y en el parque entran diariamente unos 300 jeeps; una locura!! La visita fue de unas 6 horas y pudimos ver: búfalos, cocodrilos, lagartos, pájaros y algún elefante, nos quedamos con ganas de ver al leopardo pero no tuvimos suerte. El safari estuvo bien pero no fue de lo mejor, seguro hay más parques, y mucho menos concurridos. Yo volví un poco decepcionada pero lo pasamos bien de todos modos.
Los días pasan rápido, Max, el amigo americano que nos encontramos en el tren de Colombo a Ella a nuestra llegada y que ha estado con nosotros todo el viaje, se ha ido a la capital para volar a India. Nosotros nos movemos a Tangalle, queremos playa.
Ps: la gente local es muy bonita, amable y sonriente. Mientras esperamos que nos hagan unas panochas, ya entrada la noche, las mujeres nos dan una clase de cingales; nosotros apuntamos todo, claro!! :)