sábado, 29 de septiembre de 2012

Capítulo 14


24 días desde que llegué a Sagasfeld, el tiempo ha pasado volando, ni me he dado cuenta. En principio, en una semana debería volver, pero alargo mi estancia hasta finales de Octubre, de momento. Aquí están contentos conmigo y yo con ellos, me han dicho que puedo quedarme el tiempo que yo quiera sin problema. Lo bonito, es que me siento como en casa. Lo más importante, es que cuentan conmigo como una más del equipo, así que me siento útil al realizar mis tareas. Mi campo de trabajo se va ampliando, ya que cada vez voy observando y aprendiendo más cositas. Hago un poco de todo: Camarera, ayudante de cocina, jardinera…

Hoy he hablado con Nadine, una de las chicas encargada, entre otros temas del apartado de aromaterapia y se ha ofrecido a enseñarme la terapia con aromas. Hoy estoy especialmente contenta, porque la idea me encanta y además me ha dicho que es muy fácil, y yo aprendo rápido. Si lo hago bien quizás pueda ayudarla con sus tratamientos. Estoy abierta a todo lo que venga. Creo que para mí es una buena oportunidad y así coger experiencia.

Por aquí quieren enseñarme todo lo que se pueda, para así poder quedarme y eso para mí es todo un halago, aunque las chicas tienen mucha faena y tampoco hay tiempo para ello, ya que durante la semana el tema huéspedes es más tranquilo, pero al llegar el fin de semana, se puede llegar a las 35 personas, y el personal es reducido.

Ps: Limpiando hoy la barbacoa, tarea que por gusto creo que no haría nadie, he pensado que lo importante es que todo lo que realices lo hagas con cariño, sin importar demasiado el qué estés haciendo. Si realizas una tarea queriendo luchar con ella, se vuelve  mucho más cansada y pesada, en cambio, si dedicas todas tus ganas a ello, con tranquilidad, paciencia y diligencia, puedes acabar disfrutando con la actividad. Aclaro que eso no implica que no prefiera ir a recoger flores para las mesas antes que limpiar el grill, como dicen ellos.

jueves, 27 de septiembre de 2012

Capítulo 13


Utilizar una lavadora es relativamente sencillo, la cosa se complica cuando lo que hay escrito en ella es en una lengua que no dominas mucho.


Ps: La ropa ha salido impecable. Prueba superada!

Capítulo 12


Ir al supermercado de un país diferente al tuyo puede ser toda una aventura. Por mis observaciones, a los alemanes les van los frutos rojos, las mermeladas y las salsas para hacer postres, en general, una gran variedad de backwaren und süsspeisen (pastelería y platos dulces) ¡tienen una variedad de panes increíble!… así que entre tanta fama de “cabezas cuadradas y frialdad” se esconde un corazón bastante dulce.


Ps: “Karamel-Waffeln” una delicia para el paladar. En Holanda también se pueden encontrar, yo los descubrí en Amsterdam gracias a Georgina.

domingo, 23 de septiembre de 2012

Capítulo 11


Día cualquiera en la concina del hotel. Estoy secando platos y me viene a la cabeza una chica que conozco, Carolina, pienso en ella un rato, hace bastante que no sé nada, nuestra relación es un tanto curiosa, nos conocemos poquito pero hay un muy buen feeling. Horas después enciendo mi portátil y sí, Carolina me había escrito porque ese mismo día había pensado en mí.

Ps: mmm… sigo sincronizando. ¡Danke!

Capítulo 10


Isobel me habla del té de jazmín porque le encanta su aroma y sabor. Minutos después sigo con la lectura de mi libro y resulta que la protagonista narra en unas breves líneas su gusto por el té de jazmín.

Ps: yo, a esto, le llamo sincronización. 

Capítulo 9


De momento he visto: un esquirol, un pájaro carpintero, un erizo, arañas, gusanos, abejas y  mosquitos gigantes.

Sin duda alguna el que más me ha sorprendido es el erizo. Salió de noche, y yo me pensaba que era una rata grande, pero decidí acercarme a investigar, con cuidado porque dicen que las ratas saltan y cuando me di cuenta, era un erizo! Me quedé flipada durante unos minutos pero él al escuchar que me acercaba se escondió entre las plantas.

Ps: Para el viaje, pensé en comprar un libro, así que fui a mirar a ver que había de interesante. Después de una hora o más, me decidí por uno que apareció en el último momento, así que dejé los dos que había escogido para cambiarlo por: “La elegancia del Erizo”.

Semanas después sigo flipada: ¿Cuántas posibilidades había de que yo escogiera ese libro? Y ¿Cuántas posibilidades había de que yo viera un erizo?

jueves, 20 de septiembre de 2012

Capítulo 8


De repente, después de unos días, enciendes el ordenador y parece que todo se ha colapsado: en la bandeja de entrada del Hotmail una docena de mensajes, el correo no deseado está lleno, en el gmail también hay alguno que otro mensaje, en facebook una barbaridad de invitaciones a no sé qué cosas… y por otra parte, el móvil se bloquea y empieza a pitar: un mensaje repetido que llega tropocientas veces porque con el cambio de país se debe haber perdido. Me pregunto, ¿dónde habrá ido a parar dicho sms? Debe estar vagando como alma en pena por las diferentes redes, intentando llegar a su destino, y no se ha dado cuenta que ya ha encontrado su lugar y por ello se repite hasta la saciedad. Lo único que espero es que a la persona que me lo envió, sólo se lo cobren una vez, sino creo que va a odiarme toda su vida.

martes, 18 de septiembre de 2012

Capítulo 6


Mi sospecha está confirmada: soy Pitta con algo de Kapha, lo que da como resultado algo así como un carácter un poco “bipolar” según mi opinión, suerte que si te lo dice “uno que sabe” te quedas más tranquilo, ajajaj.

Capítulo 5


Las dos cosas que realmente echo de menos:

1: El aceite de oliva, de momento inexistente por aquí. Sólo hoy he podido ver un Sönnenblume Öl, es decir, un aceite de girasol pero nada más.

2: Y, aunque parezca extraño, el agua natural. Aquí todos beben agua embotellada así que yo utilizando mi buena capacidad mimética hago lo mismo. El problema aparece cuando me doy cuenta que casi todo el mundo bebe agua con gas, tema que no consigo entender, porque mi paladar simplemente repele el agua con gas, no puedo ni tragarla! Así que cuando consigo hacerme entender y descubro que debo decir “Natürliches Mineralwasser ohne kohlensäuer”, que ya es todo un qué, me emociono cómo la que más, y ,al verter el agua en el vaso, descubro que el agua  que ellos creen no llevar burbujitas, ¡sí lleva burbujitas! No entiendo esta manía del gas en el agua, así que me callo y bebo poquito, aunque parece que me voy acostumbrando y ya no noto tanto el regustín a gas...


Ps: Lo que verdaderamente me sorprende y que puede extenderse a otros ámbitos, es como aquello que está tan arraigado a tu cultura y manera de vivir puede en otro lugar ser simplemente desconocido o prescindible sin más, y por supuesto, las alternativas utilizadas para paliar esa “falta” que tú crees que ”ellos” tienen.

Capítulo 4


Reflexión: Hoy me he dado cuenta que cuando las ramas del árbol se mueven gracias al viento, el sonido que producen las hojas se parece a cuando arrugas un papel. 

Capítulo 3


Aunque me encuentre en Alemania, estoy viviendo una mezcla cultural interesante, ya que viajo de Alemania a India en cuestión de segundos.

El lugar donde estoy, es un hotel especializado en el tema de Ayurveda que según tengo entendido podría decirse que es un tipo de sanación que proviene de India. En Ayurveda se entremezclan prácticas yóguicas, dieta y masajes, todo destinado a una salud más equilibrada, centrada en cada persona según su dosha. En Occidente se tiene la idea de que Ayurveda se refiere sólo a un tipo de masajes pero es mucho más que eso.

Existen 3 clases de dosha: Vatta, Pitta y Kapha y ellos representarían, así a grandes rasgos, lo tres tipos de composición del cuerpo del ser humano. En cada uno de nosotros predomina un dosha diferente, creo que puedes o bien ser uno de ellos o tener una mezcla de dos de ellos. Por mi parte, sé con seguridad que soy Pitta con algo de Kapha, aunque esa es una deducción mía por lo poco que he leído y por lo que me conozco, aún así, Varsha va a mirarme el pulso en ayunas para confirmar mi sospecha.

Aquí, cada mañana de 8:00 a 8:30 puedes de forma gratuita asistir, a una clase de yoga, para despertar con buena energía. Personalmente, no había practicado el yoga antes y creo que en poco tiempo puedes conseguir una flexibilidad excelente. La verdad es que es bastante divertido, Varsha es una India curiosa, o al menos para mí, que de momento no he viajado a India. Ella es la que nos hace la clase de yoga, siempre con su vestido Indio que no es el famoso “sati”. Es morenita, bajita, y un poco regordeta pero le queda genial su estilo, pero para mí lo mejor, es su inglés a veces indescifrable. Varsha tiene una voz preciosa. Hoy la he escuchado por primera vez y he alucinado. Cada miércoles de 19:30 a 20:30 hay clase de yoga y aquí, es cuando Varsha ha cantado unos mantras que me han hecho llorar. Cuando tienes la posibilidad de escuchar algo tan bonito con tanta fuerza y tan y tan cerquita, se te pone la piel de gallina.

El tema Ayurveda es el punto fuerte del hotel, aquí los gäste vienen a pasar unos días o un fin de semana de relax y sanación, y con sanación no me refiero a algún tipo de tema extraño rollo secta, simplemente a disfrutar de masajes, buena comida, té, ejercicio, naturaleza, silencio, sauna, bicicleta…

Yo no sé si es el lugar, o soy yo, pero creo que el conjunto de todo este ambiente es simplemente genial. Hoy estaba pensando y realmente siento como si mi mente y mi cuerpo vivieran por momentos en una misma realidad. Creo que en cada momento del día, desde que me levanto hasta que me voy a dormir, hay una sincronización en mi interior. Haga el trabajo que haga estoy, durante el tiempo que dure la actividad, totalmente consciente de ese trabajo y sólo de eso, es decir, que mi mente es consciente a cada momento de lo que le pertoca y no se escapa hacia otros pensamientos; el resultado es una estabilidad mental bastante considerable.

Varsha me ha dicho que: después de un mes por aquí voy a cambiar y que por supuesto debo ir a India, por como soy yo, me encantará. Así que quizá la próxima estación sea realmente India.

Ps: Varsha significa lluvia en maharati, su lengua, parecida al hindi. EL día que llegó el cielo le dio una cálida bienvenida; llovió.

sábado, 15 de septiembre de 2012

Capítulo 2

Me fascina observar que aunque han pasado muchos años desde que dejé la bicicleta, todavía ¡se conducirla! Una vez lo consigues, el proceso se vuelve irreversible, así que valiente como quién hace la gran hazaña, empuño la bicicleta y me dirijo junto con Isobel, otra chica workaway proveniente de Bath, Inglaterra, hacia Dannenberg a 11 kilómetros de distancia desde Sagasfeld. Una experiencia bonita sin duda, aunque un poco cansada. Ahora los paseos en bicicleta debo hacerlos sola porque Isobel ya volvió a Bath, así que cada tarde durante una media horita empuño la bicicleta y paseo por el bosque.

ps: Hoy, mientras daba el paseo en bici me ha venido a la cabeza nuestro querido Martin Heidegger y su obra “Caminos de bosque”. Sin duda alguna, para dicho título hubo de pasear por un lugar parecido a este, aunque imagino que sin bicicleta.

Experiencia Workaway


Capítulo 1:

Cuando viajo me sorprenden dos cosas:

1ª: la incertidumbre que te rodea antes de empezar el viaje y en definitiva, el pequeño miedo que experimenta tu cuerpo a lo desconocido.

2ª: la desaparición de dicho miedo cuando por alguna razón o por simple casualidad, aparecen en tu camino esas personas que hacen la función de guías en el inicio de tu aventura y que sin compensación alguna, deciden ayudarte. O bien llevas escrito en la frente, sin tu saberlo, un simple help me o la cara de desorientado de tu rostro debe ser brutal…

Así que para mí esas personitas fueron: Agata, una chica polaca igual de perdida que yo, pero con otros planes, y Evaristo un estudiante de violoncello español, residente en Lübeck.
Agata y yo nos hicimos compañía mientras charlábamos sobre cosas varias y Evaristo fue nuestro o mejor dicho mi personal translator, cuando me di cuenta que el tren que me tenía que llevar a mi destino justamente se había averiado y había que buscar una alternativa. Yo ya había quedado a una hora concreta para que me pasaran a buscar y sin duda no podía faltar, a todo eso se sumó que mi compañía de móvil por el momento no pretendía darme cobertura y consecuentemente no podía llamar para avisar que iba a llegar tarde…así que Evaristo se esperó conmigo y habló con el personal de información y al fin aclaramos el asunto; fue muy amable por su parte y realmente creo que el favor fue mutuo: él, seguro estaba encantado de poder conversar con una española y yo encantada con su ayuda.
Ágata se fue rumbo a Hamburg a encontrarse con su primo y después según me contó, tenía que llegar otra vez a Polonia pero no le quedaba dinero, así que haría autoestop; me confesó que nunca lo había hecho pero que se sentía con fuerza para intentarlo, simplemente porque debía llegar a casa. Espero que su primo le prestara algo de dinero y si no fue así, que su experiencia fuera gratificante, al fin y al cabo Alemania y Polonia no están tan lejos.
Por mi parte, me monté en el tren y con un buen paquete de noodles chinos me dirigí rumbo a Lüneburg. Gracias a la puntualidad y a la exactitud alemana no me equivoqué de parada y un señor muy amable al ver que iba cargada como una burra y bastante desorganizada, me ayudo a ponerme la chaqueta; yo me quedé atónita! Me sentí muy señorita y por supuesto con mi acento español-alemán le susurré un amistoso: Dankeschön ( gracias)
Del tren, pasé al autobús y unos 50 minutos después estaba cerca de Hitzacker. Intenté hablar con el conductor para que me dejara cerca de la parada de tren y no sé cómo, porque él no hablaba inglés, aún así nos entendimos y muy amable me indicó, eso sí, antes de bajar, una señora alemana a la cual ya había observado por su gracia natural al moverse, me miró a los ojos, me cogió la mano, y me dijo algo así como que tuviera mucha suerte! Me estremecí un poco pero me bendijo la estancia, de eso estoy segura! Ella igual que yo se había fijado en mí y quiso por simple amor dedicarme unas palabras.
Después ya todo ocurrió con normalidad: esperé, vinieron a buscarme y llegué a Rundlingsdorf Sagasfeld. Una vez en el recinto fui presentada al personal con mucha amabilidad y con un apretón de manos a cada uno, aquí el tema de los dos besos no se estila.
Aunque ahora haga un pequeño flashback en el tiempo, porque esto ocurrió mi primer día y ahora ya llevo un poco más de una semana aquí, la doctora en Ayurveda llamada “Varsha” me ha dicho hoy una cosa que evidentemente me ha hecho reflexionar y que creo que se adapta perfectamente a lo sucedido:

“Si en tu corazón hay amor, eso se extiende hacia fuera para/con los demás, así los otros al percibir y recibir tu amor también dan amor, de esta manera puedes ir a todos los lugares del mundo, puedes vivir sin miedo alguno, este es el secreto de la vida.”

jueves, 13 de septiembre de 2012

Tarde con aire nipón


Una taza de té con aroma a regaliz. 
   Vierto el agua hirviendo en la pequeña taza blanca. 
   Fuera llovizna y el cielo está cubierto de un gris multicolor   con tendencia a oscuro. Desde la ventana del altillo vislumbro un verde lleno de vida. El silencio perenne acompaña la estampa y abro mi libro que casualmente me narra un Japón delicado y minucioso y comparto por un momento a kilómetros de distancia un pequeño preámbulo del milenario ritual del té.           

Baja Sajonia (Alemania) 11 de Septiembre de 2012.

lunes, 3 de septiembre de 2012

Para ti, que soy yo.

No quiero luchar amigos y amigas por vivir la vida, de verdad, no quiero.
No quiero que vosotros luchéis por vivir la vida, de verdad, no quiero.
Sólo pido que la vida se nos deje ser vivida, por derecho propio.
No quiero para ti, ni para mi, la fatiga del sobrevivir.
Que nadie tenga el poder de nuestras vidas.
Que despertemos de la inconsciencia.
Que nos regalemos amor.
Que tu y yo seamos
uno