Isobel me habla del té de jazmín porque
le encanta su aroma y sabor. Minutos después sigo con la lectura de mi libro y
resulta que la protagonista narra en unas breves líneas su gusto por el té de
jazmín.
Ps: yo, a esto, le llamo sincronización.
Simplemente porque muchas veces los límites no son tan claros como pretendemos. En este caso la palabra hace referencia a una figura literaria que difumina las fronteras de significado entre dos conceptos aparentemente contradictorios para dar paso a un nuevo significado. Podríamos aplicar el oxímoron a las fronteras geográficas del planeta y que surgiera así algo mucho más poético y no tan belicoso.
te veo firme en perseguir la sincronicidad! jijiji
ResponderEliminarhaha la vita è una questione di coincidenze! com la de l'eriçó :)
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