El otro día pensaba en la
sensación de extranjería, esa que sientes cuando estás en un lugar ajeno al
habitual. Allí, en ese lugar de no significación, aparece mi propia alteridad,
y justo en ese punto me inspiro a escribir. Ese otro-yo en otro-lugar es capaz
de creación indomable. Ese fugaz pertenecer sin anclaje fijo y vacío de
responsabilidades.
Unos días después paseándome por la Biblioteca de mi
ciudad buscando “nada en particular” apareció el “Dietario voluble” de
Vila-Matas, no había leído nada suyo y me apeteció. Esa noche, entre las
páginas del dietario, me sorprendieron las palabras de Vila-Matas, citando al
escritor español J.Á. González Sainz: “Pertenecer
sólo de paso, sentirse extranjero, vivir de forma un poco esquinada…” condiciones
para esa forma de vivir que es escribir.