Salimos de Munnar en autobús, debemos llegar a Kochi, cenar y a las ocho de la tarde coger el tren hacia Karguar, que con un poco de suerte nos dejará en Gokarna ( el tren no siempre hace parada en Gokarna).
El paisaje en bus es muy bonito, dejamos atrás las plantaciones de té y perdemos altura; nos dormimos.
Han pasado cuatro horas y no nos hemos dado cuenta. En India cuatro horas no son nada comparado con las doce horas de media para moverse...
Esperamos el tren y una vez montados nos apañamos el espacio. Los viajes en tren de noche están muy bien, tienes tu litera y con un poco de suerte hasta indios majos y divertidos; se podría hacer un estudio antropológico de la vida en el tren.
Hay muchísimos vagones, tienes que comprar el billete con antelación ya que hay tanta gente que a veces te toca estar en lista de espera y rezar para poder tener una litera donde dormir. No te falta nunca el chai, el café y/o comida de todo tipo. A todo momento pasan hombres gritando rollo mercadillo y así se genera una atmósfera mucho más dinámica; ¡a veces son muchas las horas en tren!
Vemos la estación de Gokarna, no sabemos si el tren parará, así que nos disponemos a saltar (es muy común saltar mientras el tren o bus están todavía en marcha, con velocidad reducida por supuesto), pero no hace falta, el tren para y nos bajamos con normalidad.
Volvemos al sol y al calor, nos toca andar, coger un mini bus y un tuk tuk con el cual nos discutimos por querernos cobrar más de la cuenta. Por fin estamos en "main beach" en un hostal de playa llamado "shiva café".Lugar tranquilo, a pie de playa, con pequeñas casitas con habitaciones agradables, la mía un poco punky...tuve que hacer limpieza porque creo que no lo hacía nadie desde tiempos inmemorables...
No había un plan establecido y nos dejamos llevar por un tiempo dilatado de mar y playa. Nosotros estábamos en la zona más tranquila y cuando queríamos un poco más de movimiento andábamos hasta el otro lado de la playa, a "kutli beach"pasando por un templo en la colina y una fuente de agua natural. Comimos buena pizza y encontramos a conocidos otra vez, con los que ya teníamos contacto en españa y sri lanka; una familia al final.
Personalmente fue una semana un poco durilla ya que me quedé sorda por culpa de un tapón en la oreja y tuve que ir al médico del pueblo, el cual me puso un tipo de ganchillo en la oreja para quitarme la cera. Tuve que volver a los pocos días y al final, me llevé la sordera hasta Goa; mala pata. Y por si no fuera poco, se me cayó el móvil al suelo y me quedé sin pantalla hasta al cabo de unas dos semanas ( por eso no hay fotos...).
Ps: Celebramos el "holi day" en Ankola. Fuimos rollo escuadrón esperando hacer guerra de colores ( fuimos unos cuantos) y sólo bajar del bus ya nos atacaron los hindúes y ya estábamos verdes, lilas, naranjas. ..eramos los únicos turistas y se formó una buena;muy divertido.
Al día siguiente el chico de nuestro hostal me enseñó el periódico de la zona y resulta que salgo en una foto llena de polvo de colores; titular:" los turistas también celebran el holi day con nosotros". ¡toma recuerdo!
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