El trayecto va a durar unas 5 horas y media entre pitos y flautas. Salimos a las 11 de la mañana, el tren llega media hora tarde. Ir en tren por Sri Lanka es un poco locura, se mueve tanto y hace tanto ruido que no consigo ni escuchar la música de mi mp3... Llegamos a Gambaha donde tenemos que coger un bus hasta Negombo; llevamos ya cuatro horas y media y todavía nos queda bastante.
El trayecto en bus pasa rápido, estamos cansadas y cogemos un tuk-tuk para llegar a la zona de las guesthouse en la playa, ! a veces da mucho palo buscar alojamiento! y terminamos en casa de un hombre muy majo que nos deja la habitación por 1000 rupias, a diferencia de los demás hoteles y hostales que piden mucho más.
Es zona turística, así que todo vale el doble, nosotras vamos a lo barato aunque el día antes de irnos nos pegamos un buen desayuno con un super pancake de piña (en un sitio famoso por esto mismo) y un buen café;), sólo de pensarlo...¡mmmm!
Lo mejor del día ha sido que sin saberlo, Tom y Carme han ido a parar a la misma casa donde estábamos nosotras alojadas; han visto mis zapatos en la puerta. Ha sido genial porque así no hemos tenido que buscarnos y, por la mañana ya hemos salido los cuatro con dos tuk-tuks directos al aeropuerto de Bandaranaike. A las cinco y media estábamos ya en pie y a las seis en el aeropuerto. Hemos desayunado galletas y té y hemos dejado a Monika allí acampada, su avión sale por la tarde mientras nosotros tres hemos ido haciendo todo el paripé hasta embarcar dirección aeropuerto de Trivandrum (India). El vuelo a penas dura una hora pero aún así nos han dado desayuno y ¡cómo hemos disfrutado! Al salir del avión hemos rellenado papeles y con bastante rapidez estábamos ya dentro de un tuk-tuk dirección ciudad. Hemos tenido que correr a tope porque los tuk tuks no pueden coger gente dentro del aeropuerto y de ese modo debes coger los taxis que hay fuera y que de paso te pegan el palo con el precio, pero nosotros hemos visto uno y así de ilegales el tuk tuk nos ha recogido mientras los taxistas lo gritaban a saco; too much.
Hemos cojido un taxi precioso, un coche antiguo muy auténtico y hemos ido a la estación de tren y de allí hemos cogido un tren dirección Verkala. De momento todo parece bastante normal, ¡hasta he visto basuras y gente limpiando la estación! Yo venía preparada para montañas de mierda a tutiplen, indios pesados y caos, pero parece que en el sur es diferente; Carme y Tom también están sorprendidos, dicen que el Norte no tiene nada que ver.
Simplemente porque muchas veces los límites no son tan claros como pretendemos. En este caso la palabra hace referencia a una figura literaria que difumina las fronteras de significado entre dos conceptos aparentemente contradictorios para dar paso a un nuevo significado. Podríamos aplicar el oxímoron a las fronteras geográficas del planeta y que surgiera así algo mucho más poético y no tan belicoso.
martes, 24 de marzo de 2015
Negombo & Trivandrum
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