Las dos cosas que realmente echo de
menos:
1: El aceite de oliva, de momento
inexistente por aquí. Sólo hoy he podido ver un Sönnenblume Öl, es decir, un aceite de girasol pero nada más.
2: Y, aunque parezca extraño, el agua
natural. Aquí todos beben agua embotellada así que yo utilizando mi buena
capacidad mimética hago lo mismo. El problema aparece cuando me doy cuenta que
casi todo el mundo bebe agua con gas, tema que no consigo entender, porque mi
paladar simplemente repele el agua con gas, no puedo ni tragarla! Así que
cuando consigo hacerme entender y descubro que debo decir “Natürliches
Mineralwasser ohne kohlensäuer”, que ya es todo un qué, me emociono cómo la que
más, y ,al verter el agua en el vaso, descubro que el agua que ellos creen no llevar burbujitas, ¡sí
lleva burbujitas! No entiendo esta manía del gas en el agua, así que me callo y
bebo poquito, aunque parece que me voy acostumbrando y ya no noto tanto el
regustín a gas...
Ps: Lo que verdaderamente me sorprende y
que puede extenderse a otros ámbitos, es como aquello que está tan arraigado a
tu cultura y manera de vivir puede en otro lugar ser simplemente desconocido o
prescindible sin más, y por supuesto, las alternativas utilizadas para paliar
esa “falta” que tú crees que ”ellos” tienen.
que buenas experiencias sara! entiendo que cuesta mucho acostumbrarse a la falta del aceite de oliva. Y el agua con gas! Parece impensable estar bebiendo siempre el agua con gas.. pero ya ves, hay lugares donde las cosas impensables son normales. Y el aceite de girasol Sönnenblume Öl es virgen extra? primera presión en frio? si es asi es muy bueno. Mucha vitamina E
ResponderEliminarhahahaha les vegades que he estat allà també he tingut aquest problema amb l'aigua amb gas...!
ResponderEliminari en quant a l'oli d'oliva, pel que diu la meva germana que va estar allà vivint una llarga temporada, només en trobaràs en botigues de "delicatessen"...